La edad “solar” de la piel

La edad “solar” de la piel
Toñi Leal, Directora del Spa
escrito por Toñi Leal, Directora del Spa

Si de algo estoy segura a lo largo de mis años de experiencia en el mundo de la belleza, es que la piel tiene memoria y, ello, se nos va viendo poco a poco con el paso de los años. Cumplir años es bello, bonito, las arrugas no nos deben dar miedo, porque significa que hemos vivido, especialmente si son en la comisura de la boca, indicando que hemos reído mucho…

Nuestra piel, igual que todo nuestro organismo, nota todo lo que se le aporta y lo que “ingiere” a lo largo de la vida. Igual que un riñon se resiente si bebemos mucho alcohol, nuestra piel que “queja” si no le hacemos mucho caso o la tratamos de manera inapropiada.

Uno de estos ejemplos se ve, cada vez más, con las manchas solares. Notarás que, si tomas el sol de manera intensa y sin utilizar la protección adecuada, se te quema la piel. En un principio, esto no parece peligroso, pero sí lo es. Esa quemazón pasa a lo largo de los días y nos olvidamos de ella, pero ello hace mella en nuestra piel. Afortunadamente, cada vez somos más conscientes del daño que los rayos solares hacen sobre nuestra dermis. No hablaremos del peligroso y archiconocido cáncer de piel, un daño que nos amenaza cada vez más y que nos obliga a ser responsables al exponernos a los rayos uva.

Nuestra piel sufre cada vez que se expone al sol, muchas veces incluso aplicando el SPF máximo. Esto ocurre debido a que el sol tiene tanta fuerza, sobre todo durante los últimos años, que en ocasiones una pantalla total no es suficiente.

El caso es que, yéndonos a la mayor superficialidad del tema, el sol nos hace también daño. Igual esa quemazón en la piel que tanto duele tras días de exposición en la playa nunca llegue a nada peligroso. No siempre que nos quemamos implica que acabemos teniendo cáncer, pero sí es muy probable que estas quemaduras se conviertan en manchas a lo largo de los años, así como posibles lunares, y que influyan en un aceleramiento del envejecimiento de la dermis, ya que la piel pierde nutrientes como la vitamina E, que la protegen de los radicales libres, principales agentes del envejecimiento.

Es por ello que recomendamos no tomar el sol en exceso, protegerse bien e hidratar la piel tanto antes, como durante y después de este proceso, para garantizar así la salud total de nuestra piel.

La edad “solar” de la piel
Deja tu valoración

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *